Modestia en verano: consejos prácticos

El verano suele ser sinónimo de calor, brisa y disfrute al aire libre. Sin embargo, mantener un estilo modesto durante esta estación es fundamental para quienes valoran el pudor y la coherencia con los principios católicos en cualquier ámbito, desde la iglesia hasta la playa. Si las mujeres de antes en el verano podían guardar la modestia cristiana, nosotras en la actualidad también.

Aquí, te ofrecemos consejos prácticos para vestir con frescura sin dejar a un lado la modestia:

1. Elige telas frescas y transpirables

Para combatir el calor sin sacrificar la modestia, optá por materiales livianos como:

  • Algodón.

  • Lino.

  • Cey.

Estas telas permiten una circulación adecuada del aire y mantienen la piel cómoda.

2. Prioriza colores claros y modelos holgados

Los tonos claros, como el blanco, beige o pasteles, reflejan la luz solar y ayudan a evitar el calor excesivo.

Además, la ropa holgada es clave: permite una mejor ventilación.

3. Vestir con respeto en todo momento

La modestia no debe limitarse a ciertos lugares ni horarios. Evitá prendas como:

  • Minifaldas.
  • Ropa demasiado ajustada.
  • Prendas sin mangas (buscar 3/4 o hasta el codo).

Recordá que la modestia ayuda a no ser piedra de tropiezo para otros, ya sea en la iglesia o en la vida cotidiana.

4. Complementos funcionales y protección solar

Incorporá accesorios que además de elegantes, sean prácticos:

  • Sombreros.

  • Gafas de sol de diseño sobrio.

  • Pañuelos.

  • No olvides aplicar protector solar cada 2 a 3 horas para cuidar la piel.

5. Trajes de baño modestos y apropiados

Para las actividades de natación, ya sea en clases de mujeres, piscinas privadas o la playa, la elección de un traje de baño modesto es fundamental. En palabras del Canónigo Emilio Viana en "Muchacha" (1944), la virtud debe permanecer intacta en cada situación:

"Si quieres bañarte en el mar, cuida que sea sin que sufra mengua alguna la virtud de la pureza. Busca la playa que se distinga por su moralidad (...) Tu traje de baño ha de ser modesto, y sólo lo has de usar mientras permaneces en el agua, procurando el resto del tiempo que pases en la playa estar aún más cubierta. Demuestra, tanto en el traje de baño como en el de playa, que es posible concertar las conveniencias de la higiene más exigente, la moral cristiana y la gracia femenina.

Si deseas más información al respecto de la modestia en la playa o la práctica de natación femenina te dejo al link a este artículo: ¿Cómo vestir de manera modesta en la playa?

Con estas pautas, podés disfrutar del verano con estilo y dignidad, demostrando que la modestia y el buen gusto pueden ir siempre de la mano.